FOTOS CIERRE SEMINARIO

Cierre del Seminario de Danzas Afrobrasileras

Cierre del Seminario de Danzas Afrobrasileras

Trayectoria de Mestre King

Raimundo Bispo dos Santos, más conocido como Mestre King, es profesor y coreógrafo. Nacido en Salvador, Bahía, lleva en la sangre la pasión por la danza. Marcó precedente en el estado bahiano al ser el primer hombre en ingresar, en 1976, a la carrera de Licenciatura en Danza, dictada por la Universidad Federal da Bahia (UFBA). En 1989, curso la especialización en Coreografía, tambiem en UFBA.

Realizó más de 100 trabajos en 30 anos de carrera. Fue alumno de Emilia Biancardi, etnomusicóloga e investigadora de la música folclórica brasileira y Clyde Morgan, investigador y profesor da Universidade Estatal de Nueva York. Mestre King también fue profesor de reconocidos bailarines y profesores como Augusto Omolú, Rosangela Silvestre e Luiz Badaró.

Mestre King se perfeccionó en un ritmo cada vez mas aclamado en nuestro país y quizás el mundo: la danza afro. Realizó investigaciones sobre la danza de los orixás tornándose, también en el primero a divulgar una obra con ese tema. Es considerado un innovador de la danza contemporánea brasilera y por este motivo lleva el título de “creador de la danza afro”, aunque prefiera no ser reconocido así

La danza de origen africana trae consigo elementos de significado, como lo sagrado, lo lúdico, lo social, lo educativo y lo artístico. Son estos elementos que envuelven la creatividad de Mestre King dando origen a un trabajo mundialmente reconocido.

Perfeccionó su técnica creando un estilo propio de un ritmo ya comúnmente danzado en los años 70. Rotación de hombros, rodillas flexionadas, torso inclinado hacen parte do su proceso creativo. Su estudio está basado en las formas y los movimientos de los Orixás. Observaba las características de cada uno e así elaboraba coreografías diferentes de las existentes. Su danza es una mezcla de candomblé con danza folclórica popular.

Ganó popularidad al crear proyectos que dinamizaron las raíces del Candomblé. El Gran ejemplo es el Grupo Gênesis que hace 30 años seduce a los espectadores con un show de gestualidad y encanto.

De sus experiencias profesionales se destacan el Proyecto Sexta en Movimiento, en 1997, realizado por la Escola de Dança da Fundação Cultural da Bahia (FUNCEB) y el Proyecto de Danza Afro Movimiento en Bahia, en 1996.

Pero su carrera profesional no termina ahí. Participó en los siguientes workshops y festivales:

- Workshop Música e Dança Religiosa e Profana de Origen Angolina en I Simposio Nacional de Investigación Folclórica en Bahia, 2001
- Disertante en el Instituto Cultural Brasil-Alemana, en 1998
- Docente en I Workshop do Grupo Taiga, en 1998
- Participo del II Festival de Artes e Jogos Estudantis, organizado por el Gobierno del Estado de Bahia, en 1998
- Instructor de danza en el I Festival de Danza Escola, organizado por el Gobierno del Estado de Bahia, en 1997
- Profesor de danza en el IX Encuentro General de la Secretaria da Educación de Cultura del Estado de Bahía, en 1994
- Docente en la XII Oficina Nacional de Danza Contemporánea del curso de Danza Afro da Pró-Rectoría de Extension da UFBA, en 1993
- Coordinador de la Colonia de Vacaciones del Departamento de Educación Física del Gobierno del Estado de Bahía, en 1992
- Encuentro de Danza Popular Regional en la FUNCEB en 1992;
- Disertante en el III Seminario de Capoeira de la Universidad Federal de Bahía en 1992;
- Coordinó clases de danza en los XII Juegos Escolares Brasileros de Brasilia-DF, en 1983
- Participó del Encuentro Cultura Popular enfocado en la Acción en Folclore/Artesanato en el SESC de Sergipe, en 1986


Los límites del país quedaron chicos y pronto Mestre King hizo realizó viajes profesionales al exterior. Algunas de las más importantes fueron:

- 2º Encuentro Latino Americano y Caribeño, en Florida-EUA
- 4º Encuentro Internazionale de Capoeira en Sicília-Italia, en 2000
- Programación Cultural en San Francisco-EUA, en 2002
- Workshop intensivo en la Universidad de Stanford-EUA; en 1994
- Talleres de danza en Francia, Italia, Bélgica e Argentina (varios años)

Para el, enseñar es una manifestación de la creatividad. Mestre King mezcla movimientos de la danza con la técnica de cantos y toques de tambor y por estos recibió diversos homenajes:

- Sankofa Award – Pioneer e Legend in Black Dance. Florida-EUA, 2002
- Master Dance Class. University Stanford. EUA, 1994
- Agradecimiento da University of California. Los Angeles- EUA, 1994
- Agradecimiento da New York University.NY-EUA, 1993
- Cheremoya Avenue Elementary School. EUA, 1993
- Recomendación del Ministerio da Educación por Aptitud para Leccionar. Brasil, 1993

Actualmente es profesor de danza en el Serviço Social do Comércio (SESC) donde desarrolló un programa que hoy es referencia de la danza afro-brasileira.

Entrevista a King por Paula Picarel

La ancestralidad no está en la piel, está en la sangre

King fue el primer varón que ingresó a la Universidad Federal de Bahía. Fue también el primero en socializar sus investigaciones sobre las danzas de Orixás. En los ambientes artísticos, se lo reconoce como el creador de la danza afro. Sin embargo, él prefiere decir que las danzas no son propiedad ni creación de nadie, al menos en el plano humano. Q! dialogó con él, en el marco de su visita a Buenos Aires.

Raimundo Bispo Dos Santos, “King”, se abrió paso en un mundo que hasta el momento pertenecía a las mujeres: el ambiente académico de la danza en Bahía. Para ese entonces, hacía años que bailaba danzas folklóricas. Un día, alguien descubrió que no sólo bailaba, sino que además lo hacía muy bien. Y le ofrecieron un lugar en la escuela de danzas. Ahí aprendió clásico y danza moderna, entrenó su cuerpo, perfeccionó su técnica. Se convirtió en docente y coreógrafo, y descubrió una metodología de estudio. Así arribó a la creación de un método que hasta el momento no había sido desarrollado. King es autor y creador del primer método específico para bailar esta danza que cada día tiene más fanáticos en nuestro país: la danza afro.

¿Cómo fue el proceso que lo llevó a la creación de un método?
Mi proceso creativo estuvo basado en el estudio de las formas y los movimientos de los Orixás. Miraba los bailes, cómo se movían los Orixás, cómo era el carácter de la danza y luego elaboraba movimientos, ya estilizados, diferentes a los que se veían en las escuelas de danza en aquel entonces. Tanto es así que algunos profesores me decían… “Ud. tiene una forma y un perfil muy fuerte… ¿dónde consigue eso?” Y yo contestaba: “de los Orixás, mi fuente de investigación son los Orixás”. Nadie en Bahía hacía eso, nadie iba al candomblé. Pero yo, a partir de las danzas del candomblé y de las danzas folklóricas y populares brasileñas, mezclé… y el resultado fue la danza afro.

Estamos hablando de la década de los…
Año 72. Del 72 al 75.

Además del estudio de la forma, ¿complementó su trabajo con otras investigaciones?
Yo miraba, cantaba, aprendía los cantos. Pero nunca bailé en las rodas del terreiro. Aprendí mirando, preguntando a la gente que asistía, hablando con los sacerdotes… pero fundamentalmente observando la danza, a partir del estudio de las formas. Además, anteriormente a mis estudios universitarios, tuve una profesora: Emilia Biancadi Ferreira, que además era una importantísima musicóloga. Me enseñó a baliar danzas folklóricas, pero además me enseñó a investigar. Ella fue la primera que me acercó a las danzas de los Orixás. Emilia tenía un grupo, Viva Bahía, al cual pertenecí durante 2 años, cantando y bailando (1963). Luego salí del grupo y continué mi trabajo solo. Los fines de semana iba al candomblé, a varios terreiros, porque cada uno tenía estilos diferentes. Así aprendía de la práctica, de la observación, y también de la lectura. Porque aunque había pocos libros, algo había y yo era un ávido lector.

¿Es Ud. el creador de la danza afro?
No, no me gusta cuado dicen eso de mi. Yo no he inventado nada… yo he creado un método. Eso sí es de mi autoría, el método a través del cual se baila la danza.

¿Cómo es ese método?
Siempre digo que la danza afro se encuentra basada en un método, que tiene una postura determinada. Con gincar (movimiento de rotación de los hombros), con las rodillas algo flexionadas, las caderas en una determinada posición que tiene que ver con la fuerza natural de la gravedad, el torso algo inclinado… Y eso no cambia con la edad, aunque se adapta naturalmente. Si miras a las mujeres de 90 años bailar en el candomblé, podrás encontrar también estas características…

¿Además de la técnica, es necesario aprender sobre el candomblé?
Si, porque cuando hablas de técnica se piensa en la posición del cuerpo y no es sólo eso. El candomblé tiene una técnica para danzar; la danza afro tiene una técnica para danzar, que es la postura de los Orixás; pero no es sólo la postura corporal… ese es un pequeño grano de arena. Pero para fabricar vidrio, por ejemplo, hace falta mucho más que un grano de arena. Hay mucho que pensar y que aprender, además de la técnica en sí.

¿Cómo impactó en la sociedad bahiana esta salida de las danzas, del ámbito religioso al laico?
En relación a la danza afro, la sociedad la acepta. Pero desde la parte religiosa del candomblé, muchos paes y maes de santo no la aceptan. Incluso algunos piensan que yo estoy vendiendo la cultura al turismo, para los gringos, para los blancos… Pero yo dije… no, yo no estoy haciendo eso con la danza de los Orixás. Además yo quiero que la religión se propague, que tenga un lugar en la sociedad. Y creo que contribuí mucho para empezar a producir ese movimiento, porque se empezó a ver algo nuevo, que la sociedad no conocía… que no es lo mismo que pasa actualmente. Ahora el candomblé salió del anonimato, creció, tiene status, es una religión más. Pero antes, las personas del candomblé hacían todo a escondidas, en las periferias de la ciudad.

¿Se enseña danza afro en el ambiente de la universidad de Bahía, o sólo por fuera de ella?
En cualquier parte de Bahía, la danza afro se encuentra completamente difundida. Hay cursos aquí y allá. Sin embargo, para la Universidad Federal la danza afro no existe.

¿Los movimientos que aprenden sus alumnos en las clases, ¿son idénticos a los que pueden observarse en un terreiro de candomblé?
No, son movimientos que creé, que se basan en los movimientos de los Orixás, y que a partir de esos movimientos se pueden –o no- crear otros encima. Pero no son movimientos que me pertenecen, son movimientos de la danza y la danza no es propiedad de nadie.

¿Qué mensaje le daría a todas las personas que de una u otra forma se han acercado a la danza afro?
Nosotros tenemos un don. El candomblé, la ancestralidad, no está aquí en la piel, está en la sangre. La diferencia del hombre no está en su color de piel sino en su carácter. Toda práctica precisa entrenamiento. Entrenar, entrenar, entrenar… pero no para quedar exhaustos, sino para alcanzar la perfección.

Paula Picarel
paupica@gmail.com
Publicado originalmente en
Revista Quilombo Nº 42
Diciembre 2008